viernes, 21 de enero de 2011

Goodbye Kitty



Alguien dijo "La vida es aprender a tolerar frustraciones".

Hoy ha sido la primera prueba de fuego para mi hija de 22 meses.

Todo un trauma...

Ana tenía en su globo de helio de Kitty a una compañera en las alturas. A veces atada a la silla, la mayoría pegada al techo. Observándola en el mayor de los silencios que un bicho sin boca puede tener.

Le tenía un cierto respeto, no le gustaba tocar su cordel ni moverla de donde estaba. Pero le gustaba que estuviese ahí, semi-alicatada-flotante como un extraño globo inamovible. "Kitty, Kitty" decía al entrar en la sala y poco más.

Ayer conseguimos que por fin, cogiese el cordel de Kitty y que pasease un poco por casa con ella. Un triunfo y regocijo de todos, estaba contenta, a pesar de los tirones y golpes que la pobre Kitty recibía en cada cambio de zona en casa.

Decidimos llevarlas de paseo a ambas. Hacía frío y viento en un día soleado. Kitty en el maletero. Ana con ganas de pasearla por el prado de la casa de los abuelos. Su padre con ganas de sacarles fotos a ambas. Me llevé el 50mm, el 24-105, la Canon G12... todo iba a resultar simpático y divertido.

Aparcamos. Abro el maletero y Kitty seguía al fondo, silenciosa como siempre. Voy hacia Ana para sacarla del coche y...

El viento. Siempre traicionero... sacó a Kitty del maletero... y se la llevó por los aires en cuestión de medio segundo.

El horror.

La cara de mi hija era un poema. Sus brazos en dirección a una Kitty que habia ascendido y alejado metros a una velocidad de ventisca, eran el principio del drama.

El llanto.

Lagrimones le caían mientras balbuceaba en su dialecto cosas como "kitty no tá... papáaa mamáaa... kitty... nubes... ahí...", sus brazos hacia el cielo... Kitty apenas perceptible y como siempre, en silencio.

El sedante.

En estos días, uno de los cuentos favoritos de mi hija a la hora de dormir es "Cómo atrapar una estrella" del gran Oliver Jeffers. Es la historia de un niño que quiere tener una estrella para ser su amigo y... etc etc. Muy recomendable.



Me vino de perlas. La mejor explicación que pude darle aún temiendo que no quisiese entenderla entre tanto llanto fue "Mira Ana, Kitty se ha ido arriba arriba para atrapar una estrella y así ser amigos".

Más calmada y como con cara de "vale papi", me dijo "niño etella amigo". Lo había entendido!! Como el personaje de Jeffers, Kitty habia iniciado su viaje mudo para encontrarse con una estrella.

Y Ana había emprendido su viaje iniciático a aprender a tolerar frustraciones.

A ver lo que dura! ;)

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Los Abuelos, más que Másistas


Ahh, los abuelos. Qué peligro de post.

Uno de los grandes regalos que le pueden tocar a tu hijo es contar con la figura especial y única de sus abuelos. Serán una fuente de sabiduría, de experiencia, de cariño, de aprendizaje, de apoyo constante... de amor.

Pero gracias/por eso mismo/debido a/ todo eso, en ocasiones y dependiendo siempre de la situación particularísima de cada abueleidad-paternidad podemos llegar a entrar en conflictos respecto a la educación y enseñanza o permisividad de tu retoño. Afortunadamente siempre desde la buena intención y las ganas de dar por su parte ese amor que tu hijo pide.

Tenemos que darnos cuenta (pero nunca solemos hacerlo) que los abuelos hacen que un Másista (leer post más abajo) a su lado sea un padawan, un pequeño saltamontes, un aprendiz de lo que constituye el Másismo Abuelítico.

He asistido a reuniones abuelísticas y eso es una especie de exaltación de la genialidad... "Pues mi nieta ya pronuncia la erre cosa dificil que un niño de su edad lo haga" decía uno, a lo que otro rápidamente contestaba "mi nieto empezó a andar a los 8 meses", pero rápido un tercero tuvo que dejar claro que "mi nieta empezó a hablar con 5 meses".

Creo que si mantienen un pulso durante 2 horas acabarán predicando que sus nietos descubrieron la penicilina o estan empezando a escribir en latín.

De su permisividad y como dejan que su nieto/a haga cosas que a sus padres jamás les dejaron no pienso hablar, todavía no me ha tocado :)

Grandes, esos abuelos!

lunes, 12 de octubre de 2009

Masismo-Yaverismo


No amigos, no es una de las multiples ramas del Marxismo. Esta no es una ideología que desemboca en simples intenciones y buenas palabras... no. Finaliza en algo muchísimo peor: en comportamientos reales. Escalofriante.
Debemos analizarlo como un crisol de diferentes posicionamientos. No es fácil definir la frontera entre un Masismo-Yaverismo puro, un simple Masismo (difícil de encontrar: el masista es yaverista por naturaleza) o los divergentes pero hermanados Yaverismos.

El Yaverismo. Desconocemos su origen pero perfectamente puede situarse en los albores del uso del lenguaje y la comunicación (antes de la existencia de Internet, donde el uso del lenguaje y la comunicación se convirtió en un mal chiste, hoygan). Ese primer día en el que esa madre primeriza se encontró a una madre con un retoño de una edad superior (condición sine qua non), y tras cualquier tipo de inicio de charla (que aquí resumiremos por "BlablablaquicirZzzz"), todo acaba en algo parecido a esto:

Madre Común (MC) - Mi hija está empezando a blablablaquicirZzzz.

La Madre Yaverista (MY) no va a permitir en ningún momento que esa madre test dummy le cuente nada que ella no sepa, no haya vivido, no haya oido que otras vivieron, etc. Su espuesta es contundente siempre:
MY - Eso ya lo pasó la mía. Yaverás como blablablaquicirZzzz.

Sabemos que ante cualquier BlablablaquicirZzzz de una MC, la MY soltará el "yaverás cuando/como/eldíaque BlablablaquicirZzzz".

La tipología del Yaverismo es variada, pero podemos simplificarla en 3-4 clásicos:

A) Yaverismo Yatelodijista. El de más arraigo y fuerza. No sólo es un yaverás, es un yatelodije porque yamepasóamí. Y como le ha pasado, tiene que pasarle a todos los niños nacidos despues del suyo. ejemplo:

MC - Parece que le va a salir un diente a mi hija BlablablaquicirZzzz.

MY - Yaverás qué noches váis a pasar, recuerda quetelodije. A mi hija BlablablaquicirZzzz.

El Yaverismo Yatelodijista se rige por la norma que, aquello que le pasó a una madre, le tiene que pasar a todas sí o sí. A pesar de que haya niños que no sufran mucho con los dientes, como el de la Yaverista sí sufrió, por mandangas los demas niños sufrirán. Además "ya nos lo dijo".

Si al final tu hijo lo pasa mal, la Yaverista llena de gozo te espetará un "¿Ves como te lo decía?".
En caso de que tu hijo no sufra, buscará cualquier otro tema para espetarte un Yaverismo.

B) Yaverismo Confiadoalarmista. Es el más peligroso de todos. Vas en busca de consejo, y basandose en lo que le pasó al hijo de tu amigo/a, te dirán que te tranquilices o te preocupes porque como les pasó a ellos, te pasará a ti. Eso puede llevarte a una confianza suicida. Ejemplo:

MC - Mi hija tiene molestias porque le salieron 3 dientes y BlablablaquicirZzzz.

MY - Tranquila, dale BlablaquicirZzzz y Yaverás como queda como nueva.

Entonces te confías, le das lo que te aconseja, y... pifiada absoluta.
La opción opuesta, imaginadla.

C) Yaverismo Perogrullesco. Es del género absurdo. Normalmente está hecho con buena intención pero te cuenta cosas tan obvias y perogrullescas que prácticamente no le prestas atención hasta que cuando te pasa, porque era de sentido común, te viene esa persona como si hubiese inventado el teletransporte cósmico. Ejemplo:

MY - Ya verás cuando diga "papá" como te va a caer la baba...

MC - (Pensando) "no, si te parece voy a suicidarme".

Y cuando ya dice "papá" y te encuentras al Yaverista, poco menos que te cayó la baba porque él lo vaticinó. Y punto.

D) Yaverismo Informativo. Es el de los amigos que no pretenden más que darte datos, que no quieren hacer doctrina de nada, que te cuentan lo que le pasó a su hijo como una de las salidas posibles a tu problema o a tu vicencia. No van de listos-perogrullescos-nostradamus, sólo te cuentan lo que les pasó a ellos para que tengas un dato más para que analices o no en el tuyo. Ejemplo:

MC - A mi hija le va a salir un diente BlablablaquicirZzzz.

MY - Yaverás como, le duela o no, cuando pasen los días todo tranquilo y BlablablaquicirZzzz.

Podría extenderme mucho más en el Yaverismo, pero si habéis llegado hasta aquí, sois unos campeones y merecéis que esto acabe.

El Masismo. Dícese de aquella conducta egocentrica, orgullosa y presumida que hace que el hijo de una (madre, normalmente o abuelo/a) sea poco menos que un premio Nobel de cualquier tema desde los 3 meses hasta que las notas en el colegio no reflejan tanta sapiencia/inteligencia (aunque en esos casos, siempre la excusa es que es superdotado y no es capaz de encajar en un centro "común" en lugar de que el niño no salió Einstein).

En estos casos si tu hijo hace A, el del Masista hace A+B.
Si el tuyo hace A+B, el del Masista hace A+B+C. Y así hasta el infinito.
Ejemplo:

MC - Mi hija de 6 meses ha dicho papá y le ha salido un diente BlablablaquicirZzzz.

MM - Pues la mía a tu edad tenia las muelas del juicio y decía "epanadiplosis" y "milenarismo" BlablablaquicirZzzz.

Con este tipo de gente, cualquier conversación acaba en un académico "vete a cagarla tu y tus herederos". Los Masistas son Yaveristas por definición, además normalmente del tipo A). Se distinguen del populacho de padres comunes porque suelen estirar el cuello más de la cuenta en reuniones de parques, festivales navideños y guarderías.

Este texto está dedicado al gran ehpero, que en su reactivado blog ha presentado el libro "Masistas y Yaveristas" de lectura obligada por cualquier padre o madre orgulloso o no de su hijo/a. Visítenlo. No se arrepentirán.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El deseo de tirarlo por la ventana


Desde que existen niños y ventanas, los padres acostumbran a reconocer, que en algún momento de la infancia del bebé han deseado tirar al niño por la ventana. Normalmente ocurre de noche, y tras varios intentos fallidos de que el heredero o heredera comprenda que de 3 a 7 de la mañana no es horario de juegos y cánticos.

Me ha parecido curiosa esta historia, no hablan de estrangulamientos, de llamar al servicio de recogida de bebés ni nada por el estilo.

Siempre es un "algo" parecido a: "me/nos apetecía en ese momento tirarlo por la ventana".

Por favor, se que este es un tema claramente Yaverista (leer post anterior), aún así estoy más que interesado en este tipo de sensaciones. Cuéntenmelas.

Gracias!

(ejem... acabo de cometer una quicirada absoluta... para subir este post he "editado" el post del Yaverismo-Masismo en lugar de crear uno nuevo, con lo cual, ha desaparecido mi falsosofía... si alguien la tiene enmarcada en el comedor de su casa o se ha hecho una camiseta con el texto, se agradecería me la mandasen para recuperar ese contenido...)

lunes, 9 de febrero de 2009

Un cuento infantil de terror



Nunca olvidaré aquella tarde de domingo. La lluvia mostraba su mal humor golpeando airosa los cristales de la ventana. En la habitación apenas se vislumbraba el viejo armario que la señora de la casa abría en medio de una tensión apenas disimulada.

Posó encima de la cama una enorme caja llena de polvo y envuelta en un lazo de color indefinido por la suciedad.

El silencio me pareció ensordecedor.

Con mucho cuidado, abrió la tapa de aquella caja y fue posando uno a uno aquellos antiguos vestigios de épocas cancamuseras y posándolos en el picueto lecho de la habitación.

El bramido de un trueno mostró su desacuerdo mientras la lluvia siseaba una melodía apenas reconocible.

La señora, tras colocar todos aquellos seres inanimados, sonrió y mirándonos con ojos emocionados, espetó:

- Estás muñecas, para cuando venga Ana a casa.

Algo cerca de mi estomago se revolvió y me dijo que calladito estaba mejor, pero una fuerza imparable me hizo responder:

- Querida suegrina... ni en sueños!

Abandonamos más tarde la mansión, sin notar que la lluvia escupía entre risas su desdén, los charcos reflejaban nuestros rostros desencajados porque nada sería lo mismo tras aquellas imágenes, grabadas en mi memoria para siempre, y que paso a compartir con todos vosotros.


(Las imágenes que presento aquí abajo pueden herir susceptibilidades, quedáis avisados)


























domingo, 1 de febrero de 2009

¿A papá o a mamá?



















Recuerdo el día que mi amigo Carlos Portela tuvo a su hija, en medio de la conversación telefónica no se me ocurrió otra cosa que hacerle la pregunta más tópica-típica que puedes hacerle a unos padres: "¿A quién se parece la niña?"
Su respuesta fue tan genial como real: "¿A quién se va a parecer? Está clarisimo: a Edward G. Robinson, como todos los recién nacidos" (ver foto superior).
Es curiosa la afición y ansia de la gente de ver parecidos cuando el bebé de pocos días no deja de ser un pequeño chimpancé llorón y cagón. Voy más allá: en cualquier ecografía que no imite a una especie de muñeco de plastilina destrozado por el macarra del colegio, ya nos apresuramos a decir "esa boca es mía", "la nariz es de la abuela", y todas esas frases que no dejan de ser un simpático juego para pasar el rato.
Porque todos ya sabemos que las fotos que nos dan en las ecografías no son las reales, están hechas por un programa que realiza instantaneas aleatorias, ¿o acaso no os habéis dado cuenta de lo parecidas que son todas?
Buscad en el google Aleatory Instant Eco-Photography y llegaréis a la misma conclusión.

P.D.: El único problema de Edward G. Robinson, es que siguió toda su vida pareciéndose a Edward G. Robinson.

miércoles, 21 de enero de 2009

Quesquesé (semerdé)
















Investigando entre los inventos mas "geniales" para niños, me he encontrado con algo como esto: contenedor para pañales sin olor. Es una especie de papelera cuasi-estanca, un cubo especial que envuelve y precinta individualmente los pañales usados con un film antibacterias perfumado con esencias cítricas. No permite que los malos olores invadan el ambiente ni que los gérmenes se reproduzcan. (link)

He copiado/pegado de una web las dos últimas frases de ahí arriba. No sé si porque no me las creo, o porque me resulta sorprendente (d)escribirlas. No me imagino tener la caquita de mi hija en unas bolsas como una tira de golosinas ahí dentro, hasta que dos o tres días después las baje a la basura (además, ¿a qué tipo de contenedor va eso?), como si de un vendedor de caramelos caducados de curioso aroma mezclado con "perfume de esencias críticas" se tratase.

Tras entrar en varios foros, he visto que hay tantas opiniones como bombones (vale, tal vez el ejemplo en este caso no sea el mejor), desde la madre inmensamente feliz, hasta la que ni lavándolo con lejía puede quitar el horrible hedor del recipiente en cada vaciado. Así que mi veredicto es un absoluto "yoquesé".

Mi única duda está en la coma: ¿contenedor para pañales, sin olor o contenedor para pañales sin olor?

sábado, 17 de enero de 2009

Guías, bebés y listas de nacimiento


















No, amigos, Steven Soderbergh no ha hecho un remake infantil de una de sus películas. Es algo mucho peor. Es el resultado de adentrarse en el imparable y picueto mundo de las compras y las necesidades a veces forzadas en los artículos para bebés.
Nunca llegué a imaginarme la cantidad de productos que hay hoy en día para niños (y hablo sólo de los homologados) hasta que me compré la Guía de compras Mi bebé y yo 2008-2009. sí, esa que valía 5 euros y pocos meses después regalaban con el número de Octubre de la revista Mi bebé y yo. La mismita... "hoygan".
Me es imposible resumir todo lo que sus páginas me reservaba, así que me ahorro la explicación y lo resumo en algo como... perplejidad ante la magnificencia del universo.
Tras no pocas horas (quien dice horas, dice... días... o semanas) de intenso estudio, y conseguir el título de Técnico Superior de Productos Infantiles por la Universidad de Quicir... puedo decir con toda tranquilidad (y un poco de exageración) que tal chorro de artículos me sumerge en un caos absoluto.

Decenas de sillas de seguridad, sillas de paseo, tronas, cunas y minicunas, intercomunicadores y demás parafernalia unido a charlas con padres, amigos e investigaciones profundas en foros de internet llenos de interesantísimas opiniones del tipo "lo que he comprado es lo bueno y si no me imitáis no tenéis ni idea" hicieron con mi cerebro lo mismo que Lost tras la cuarta temporada.
Ante lo cual, esta tarde nos fuimos raudos y veloces a nuestra tienda favorita de bebés (que no es otra que aquella donde nos tratan mejor) a hacer la "Lista de Nacimiento". Sí, amiguetes, algo que yo veía como absurdo e innecesario... he de reconocer que tras salir de la tienda dos horas después... me resultó absurdo pero ya no tan innecesario.
Familiares y amigos que no saben qué regalarnos nos preguntan constantemente qué queremos. Mi respuesta automática: el mejor regalo, un paquete de pañales. Pero a mi mujer parece que no le hace mucha gracia tener una habitación con 25 paquetes de pañales. Así que cogimos la lista, pensamos que tardaríamos unos minutillos... pero todo se volvió demasiado complejo.
Las cosas que teníamos claras... pues eso, ya estaban claras. Las otras, prefiero no extenderme demasiado pues acabo de vivirlo hace unas horas.

Al final lo conseguimos: apuntamos 16 productos y salimos con esa sensación ya antigua de "Haber hecho bien el exámen". Hemos conseguido, con la ayuda de amigos y familia, reducir una Guía de compras, más todo lo que ahí no sale (que daría para 4-5 Guías de compras más) a docena y media escasa de productos. Lonecesario.zip

Después de todo, no ha sido una mala tarde.

jueves, 15 de enero de 2009

Revistas

Me reconozco muy habitual de los quioscos: Esos lugares antes con diseños variopintos en plazas de ciudades pequeñas, ahora más comunes en recintos adaptados a la avalancha de cartones gigantescos con colecciones de rosarios, tanques o figuritas de quicir...

Desde que supimos el embarazo, llegó la imparable inercia de pillar alguna (no todas, es práctica y económicamente imposible) de las muchas publicaciones sobre embarazos y niños que pululan en el mercado.

Ávido de conocimiento, y envuelto en una pátina de invadida felicidad empecé a comprar revistas de bebés con bañeras hinchables, platos y cubiertos de plástico, mochilitas, baberos... vamos, una locura.

En ellas me enseñaban todo lo necesario para ser un padre feliz. Entre texto y texto, veía imágenes de padres sonrientes, niños durmiendo como querubines, riéndose y disfrutando. Sus textos solucionaban cualquier problema en el que jamás había pensado. Era el nuevo Ptolomeo en mi particular Biblioteca de Alejandría.

Pero... como toda historia de felicidad en exceso, llegó a su fin. Tras varios meses de compra impulsiva, nos fuímos dando cuenta que los contenidos se repetían más que el ajo, o bien se contradecían entre unas y otras. Lo que en principio era absorción contínua, se tornó empacho. Y nos dimos cuenta que podíamos caer en un "día de la marmota" infinito si no parábamos la compra de tanto conocimiento "déjà vu".

Fue bonito mientras duró, no hay que negar la evidencia, pero durante unos meses (no demasiados, y siempre comprando la que traía regalito) estuvimos a punto de crear una paradoja quiosco-temporal de las que iba a resultar difícil salir.

Ahora puedo contar esto desde la tranquilidad y la distancia, mientras la pila de revistas acumuladas me mira, se inclina... y parece dispuesta a caerme encima.

jueves, 8 de enero de 2009

Vídeos para niños

Uno de los temas frecuentes cuando charlas con amigos padres es qué ven sus hijos en la tele. Hay respuestas para todos los gustos (como no podría ser de otra manera) pero más o menos hay lugares comunes: Pocoyó y luego los demás (Baby Einstein, La casa de Mickey Mouse, etc etc...).
Todas y cada una de esas series tienen muy claro hacia quién van dirigidas y qué aspectos del heredero/a enfocar, etc etc.

Es entonces cuando me encuentro con esto:



... y me quedo sin palabras.

No se si por el mal rollo que da visualmente (aún no se si esa cosa de cara roja y piernas arrastradas es un dragón o un elefante ingles en su primer día de sol en Málaga), ese "diseño" de bichos (menos mal que triunfan y deben tener medios), esos señores de negro detrás manejándolos con palos en una urbanización solitaria y sórdida... la propia letra de la canción, su música, el degradado picueto detrás de la "televisión", los dibujos, el coloreado de los mismos...

Creo que estoy entrando en un mundo donde hasta los envoltorios de los chupos deben estar homologados, pero me da que en el aspecto audiovisual aún tragamos de todo, porque todo vale.

Personalmente intentaré tener alejada a mi hija de estos vídeos no menos de 2.000 metros a la redonda. No quiero que tenga las mismas pesadillas que estoy sufriendo desde que me pasaron los youtubes...

No me preguntes en donde está
pues nadie nunca la pudo hallar
porque esa escuela es solamente para muñecos.

Tranquilos amigos del tirante, no se me ocurriría hacerlo ni jarto sidra'l gaiteru.

Post Data: después de ver que practicamente todos mis amigos/as y familiares/as están abducidos por este horror, pido publicamente ayuda a Miliki.
Señor Aragón, ¿dónde ha quedado el legado suyo y el de Fofó? Miliki Wan, es nuestra última esperanza!

lunes, 5 de enero de 2009

¡Socorro!...



... voy a ser padre!

Un momento tremendamente deseado, no exento de temores y dudas, que te lleva a cambiar ese gastado chip de "no-padre" por el que se diferencian entre sí muchos hombres (otros chips famosos y caducos han sido "los que han hecho la mili y los que no", "los que pasaron la guerra y los que no", y más recientemente "los que dicen que no ven GH pero lo ven y los que lo ven").

Puedes encontrarte mil guías en cualquier librería, cientos de "Ya verás" en cualquier charla con padres orgullosos de sí mismos, y un millón de enseñanzas entre abuelas, amigos, enemigos y demás fauna pululante.

Todos esos consejos absolutamente opuestos, necesarios, evidentes y absurdos algunos (o no...) forman parte del poso "paterno-cultural" de este diario.

Desde mi más trabajada ignorancia al acumular tanto "saber", quiero dedicar este blog a todos los que se hayan sentido con más de una interrogación encima de sus cabezas al afrontar tan ardua tarea.

Solamente os pido alguna sonrisa, no está hecho con otro motivo.

Pañales preparados...


Fotografía "Gael Coocoon" de armidas