jueves, 15 de enero de 2009

Revistas

Me reconozco muy habitual de los quioscos: Esos lugares antes con diseños variopintos en plazas de ciudades pequeñas, ahora más comunes en recintos adaptados a la avalancha de cartones gigantescos con colecciones de rosarios, tanques o figuritas de quicir...

Desde que supimos el embarazo, llegó la imparable inercia de pillar alguna (no todas, es práctica y económicamente imposible) de las muchas publicaciones sobre embarazos y niños que pululan en el mercado.

Ávido de conocimiento, y envuelto en una pátina de invadida felicidad empecé a comprar revistas de bebés con bañeras hinchables, platos y cubiertos de plástico, mochilitas, baberos... vamos, una locura.

En ellas me enseñaban todo lo necesario para ser un padre feliz. Entre texto y texto, veía imágenes de padres sonrientes, niños durmiendo como querubines, riéndose y disfrutando. Sus textos solucionaban cualquier problema en el que jamás había pensado. Era el nuevo Ptolomeo en mi particular Biblioteca de Alejandría.

Pero... como toda historia de felicidad en exceso, llegó a su fin. Tras varios meses de compra impulsiva, nos fuímos dando cuenta que los contenidos se repetían más que el ajo, o bien se contradecían entre unas y otras. Lo que en principio era absorción contínua, se tornó empacho. Y nos dimos cuenta que podíamos caer en un "día de la marmota" infinito si no parábamos la compra de tanto conocimiento "déjà vu".

Fue bonito mientras duró, no hay que negar la evidencia, pero durante unos meses (no demasiados, y siempre comprando la que traía regalito) estuvimos a punto de crear una paradoja quiosco-temporal de las que iba a resultar difícil salir.

Ahora puedo contar esto desde la tranquilidad y la distancia, mientras la pila de revistas acumuladas me mira, se inclina... y parece dispuesta a caerme encima.

7 comentarios:

J Calduch dijo...

Lo único útil de esas revistas al final es la publicidad. Ahí encontrarás el carrito que te gusta o más práctico, algún modelo de biberon ultraergonómico, la bañera que mejor se adapta a vuestro espacio...los artículos son relleno, estoy seguro de que cada mes del año ponen los mismos cambiando portada y fotos, ten en cuenta que esa revista es la que se compra un par de veces durante el embarazo y adiós.

De esas publicaciones, casi de autoayuda, me fascina el lenguaje que usan, siendo todo ideal y minimizando situaciones como "es posible que al principio encontréis alguna resistencia" que quiere decir "vomitará, llorará y gritará y terminaréis cediendo".

La única publicación que es casi una Biblia es el libro "Duérmete Niño" que debe leerse antes del nacimiento que es cuando se tiene tiempo. Hay mucha paja para animarte mentalmente, que no será fácil, etc, pero el meollo, lo que hay que hacer son 2-3 páginas fáciles de entender y que deben seguirse a rajatabla. Puede hacerte pasar 2-3 noches mal hasta la 1 o las 2 de la mañana, pero si se cede a coger al nene en brazos para que se duerma mejor, estaréis condenados a hacerlo cada noche hasta que cumpla...uf, 3 años por decir algo. Si no se empieza decidido, se fracasa, y que el nene duerma y deje dormir es importantísimo. No hablo de una noche o dos, hablo de años. Miraos el Duermete Niño, en serio.

de la Loma dijo...

De acuerdo totalmente con J. Calduch, la tendencia es a minimizar y edulcorar el proceso hondo de trasnformación al que nos vemos sometidos con la paternidad, por eso esas revistas se consumen ANTES de ser padres, luego.....sencillamente TESCOJONAS de las chorradas que dicen...o mas bien..el poco tiempo libre que tienes lo empleas en otras cosas....
saludos

Unknown dijo...

Lo que me parece acojonante es que haya gente suscrita a estas revistas, cuando cada 2 meses puedes encontrar los mismos artículos o parecidos: "Qué hacer para que tu niño duerma mejor", "Los beneficios de la música (heavy metal a ser posible) que escuchas durante el embarazo", "Los mejores carritos del año"o "La Liga de la leche".
Por cierto, propongo un post sobre la Liga de la Leche, la primera vez que lo escuché pensaba que me estaban hablando de algún grupo de superhéroes.

Armidas dijo...

Me sigue sorprendiendo la cantidad de gente suscrita al método Estivill. Es (desde mi punto de vista) un método cruel. Resulta que yo soy un bebe de 4 meses, que se despierta un día por la noche y llama ( si, llorando, es su forma de comunicarse ) a lo único que quiere , conoce y que le da cierta seguridad en su corta vida que son sus padres. según el método Estivill, lo que me va a pasar como bebe, es que durante 2-3 días me van a "putear" ( por no decir maltratar ..) hasta definitivamente no hacerme ni caso. y al final no lloraré , eso seguro, pero tambien perderé totalmente la "confianza" en mis papis, o lo que es peor , en mi mismo, ya que lo único que se hacer, que es llorar para pedir "ayuda" parece que no sirve...este es el infalible método estivill, que como todo hoy día , va más enfocado al bienestar de los padres que de los bebes. Yo puestos a recomendar algo recomendaría a Carlos Gonzalez. Es a veces duro para los papis . Nada que ver con el método Estivill , pero es extremadamente cuidadoso con el universo de nuestros pequeños. Me gusta.

Javier Riva dijo...

Todo esto me resulta muy interesante... supongo que el sentido común y la manera en la que el niño responda te llevará a "tender más hacia" Estivil o González.

Pero los primeros meses (cuando el niño no nos camela tanto) me da que hay que ser todo lo flexibles que podamos... no sé, ya me tocará. Sí, tengo el libro Josep, a ver si me pongo a leerlo este fin de semana. Dime las 2-3 páginas así me ahorro lo demás :)

También tengo un libro de C. González que leeré con gusto.

Creo en Armidas los primeros meses... y cuando el niño empiece a torearte... me Estivilizaré un poco... como un niño te coja el truco... acaba durmiendo en tu cama todas las noches.

Ya veremos, el "Yaverismo" en este caso es de duda absoluta.

Grihan, estudiaré profundamente a "La liga de la leche"...

de la Loma dijo...

Soy pesimista sobre la influencia de losl ibros que leamos en lo que hagamos con los niños, creo que nuestro caracter será lo que marque nuestra actuación, y de los libros..cojeremos aquello que este deacuerdo con nuestro personal punto de vista...o sea adecuado a nuestra situación .. en resumen... ser padre nos puede cambiar las prioridades y los objetivos...pero no nos hará distintos.. ser padre no nos librará de ser como somos...

como veis soy un poco determinista..pero estoy dispuesto a polemizar sobre ello...

saludos

J Calduch dijo...

Armidas, no se trata de ser cruel si se toma desde el principio. Se basa en que cuando llora, no acudir corriendo en seguida, sino tardar un poco, cronómetro en mano (empezando creo que por 1 minuto), e ir entonces a tranquilizarle. Que se acostumbre a que los papas tardan un poco pero siempre estarán ahí. Que el rato que está solo no tenga pánico, que coja confianza. Que incluso deje de llorar y duerma. Se trata de eso.

El problema, y, de acuerdo, la crueldad, viene de si no se toma así desde el principio. Si le acostumbras a que irás siempre, en seguida, lo cogerás en brazos, estarás con él lo arroparás hasta que vuelva a dormirse, luego eso va a ser muy difícil y traumático cambiarlo. Los niños no entienden que de un día para cambies de estrategia.

Pero oye, que el Estivill es ideal sobre el papel, pero en la práctica en mi casa con ninguno de los dos lo hemos conseguido, siempre un@ de los dos se ablanda y lo que se se adelante en una semana se retrocede en una noche. Ayer y hoy con el peque (para dos años) en brazos desde las 6 de la mañana.